Hidrojet o sonda rotativa: cuándo conviene cada uno
La sonda rotativa, o máquina de cable, es un espiral de acero que gira dentro de la cañería y perfora lo que encuentra. Es muy eficaz para abrir paso en tapados de papel, toallitas, objetos y raíces gruesas, y es la herramienta de partida en la mayoría de los destapes domiciliarios. Su límite es que abre un canal, pero deja en las paredes la grasa o el sedimento que rodeaba el tapado.
El hidrojet trabaja distinto: no perfora, lava. El agua a presión sale por la boquilla en varias direcciones, despega lo que está adherido y lo arrastra hacia la cámara. Por eso conviene en redes de cocina, en verticales con jabón, en tramos con arena después de una obra y en mantenciones preventivas. En la práctica muchas veces se combinan: primero la sonda abre, después el hidrojet limpia el tubo completo.