Cómo trabaja una fosa séptica y por qué se llena
Una fosa séptica es un estanque enterrado, de hormigón, albañilería o plástico, que recibe las aguas servidas de la casa. Dentro, el agua se queda detenida un tiempo: los sólidos pesados bajan al fondo y forman lodo, la grasa y los restos livianos suben y forman una costra, y el agua del medio sale hacia el pozo absorbente o un dren, donde se infiltra en el terreno. Las bacterias degradan parte de la materia orgánica, pero no toda: el lodo crece de a poco y nunca desaparece solo.
Cuando el lodo y la costra ocupan casi todo el volumen, el agua ya no alcanza a reposar y los sólidos pasan al pozo. Ahí está el daño caro: un pozo absorbente tapado con lodo deja de infiltrar y a veces hay que hacer uno nuevo. Vaciar la fosa a tiempo protege el pozo, que es la parte más difícil de reponer.